El CCH, una obra colectiva
Presentan el libro Presente vivo en el Colegio
“Si bien la memoria se nutre del pasado, sólo se realiza en el presente en el que estamos juntos, por eso la memoria es el alimento de la vida, perder la memoria es perder la identidad, la personalidad, es la forma en que se diluye uno”, afirmó Benjamín Barajas Sánchez, director general del CCH, durante la presentación del libro de entrevistas Presente vivo en el Colegio, de Héctor Baca Espinoza, con la cual da inicio la celebración por el 50 aniversario de la institución.
Presente vivo en el Colegio captura “el presente del pasado en las palabras de sus constructores, de coordinadores y directores que han forjado el destino de una institución que, pese a los necesarios cambios, ha mantenido su esencia y la originalidad de su modelo académico”, refirió el autor.
El texto incluye a los excoordinadores: Alfonso Bernal Sahagún, Manuel Pérez Rocha, Henrique González Casanova, Fernando Pérez Correa, David Pantoja Morán, Javier Palencia Gómez, Darvelio Castaño Asmitia, Alfonso López Tapia y Jorge González Teyssier; y a los exdirectores generales: José de Jesús Bazán Levy, Rito Terán Olguín, Lucía Laura Muñoz Corona, Jesús Salinas Herrera, así como al titular actual, Benjamín Barajas Sánchez.
Voces que han definido a la institución, y que “han permitido su adaptación a los nuevos tiempos. Es la suma de sus protagonistas y de quienes han dejado una huella en los años por venir. Ojalá que esta memoria, hecha a base de testimonios, preserve y siga alimentando el sueño de ese Colegio que fue en el pasado, que es hoy en el presente y que seguirá siendo en el futuro”, sostuvo el también secretario de Comunicación Institucional.

En formación permanente
Después de felicitar y agradecer al autor del libro, Héctor Baca Espinoza, Alejandro García, David Placencia Bogarín y todos los que intervinieron en su realización, el director general del Colegio, Benjamín Barajas Sánchez reconoció la labor de quienes lo antecedieron en la conducción del CCH, sobre todo en aquellos momentos difíciles que vivieron junto a sus cuerpos directivos, “trabajo demandante, complejo, ejemplar, de mucho servicio, y compromiso con la comunidad”.
En este sentido, resaltó de ellos el haber dejado escuela, y el saber escuchar a sus cuerpos directivos, profesores y alumnos, pues “no se explica el Colegio sin estas virtudes, esta capacidad de escuchar, de aprender cotidianamente, de modificar y de hacer comunidad”.
En su alocución, el directivo ubicó al Colegio en dos esferas: la utopía y la realidad. “Uno es el ideal, el Modelo Educativo, y otro es su anclaje en las aulas y los laboratorios, pero nunca hemos perdido los dos polos, la utopía sigue, porque si se realizara estaría muerto el Colegio. El Colegio es una utopía como si hubiera nacido ayer u hoy, viva con nuevos actores que son permeables a la utopía original. Viva el Colegio como esa institución que se está haciendo permanentemente”.
Y ante los desafíos que arroja la emergencia sanitaria actual, el directivo afirmó que se ha apostado a la vida y se ha enfrentado a la educación en línea y “el Colegio está dando de qué hablar. Está innovando en una forma de enseñar, con muchas dificultades, en la educación en distancia. Los maestros están dando clase y lo sabemos por los reportes que tenemos, de 59 mil alumnos, menos de mil no han entrado en las aulas virtuales; no es lo que queremos, pero es lo que tenemos y esperamos regresar”.
Al referirse a la presentación del libro, resaltó que es uno de los grandes inicios de la celebración del 50 aniversario de la institución, la cual ha cumplido con lo fundamental, no ha perdido su Modelo Educativo, ha sido motor de la innovación y transformación de la Universidad, pionero en la formación de profesores, dentro y fuera de sus instalaciones, y que ha tenido importantes aportaciones, entre ellas, el bachillerato en línea, los estudios de trayectoria escolar, trabajo en investigación educativa, la conformación de la Madems, pero “el logro mayor es que se ha llegado al millón 100 mil de alumnos que han pasado por nuestras aulas”.

Memoria viva
Al tomar la palabra, Lucía Laura Muñoz Corona, exdirectora general del CCH (2010-2014), agradeció a la institución todo lo que le ofreció durante su gestión como funcionaria. “Esta institución que me ha brindado muchas oportunidades en mi vida. En el 2000 me invitó el doctor Bazán a participar como su secretaria de planeación, a partir de eso, surgió en mí el deseo de trabajar en los estudios de trayectoria escolar, que se siguen haciendo en el Colegio, si no hubiera pasado por la secretaría no se hubiera desarrollado en mí esa inquietud, por lo que agradezco esa gran oportunidad que me dio”.
Durante su intervención, José de Jesús Bazán Levy, exdirector general del CCH (1998-2006) después de agradecer por las entrevistas contenidas el libro, y las cuales reflejan momentos importantes de la trayectoria de la institución, apuntó que a cada director habría que mencionar sus comunidades, pues “uno dirige en la medida que hay profesores y comunidades que colaboran”.
En la misma tónica, habló de los directores de la Unidad Académica del Ciclo de Bachillerato, “ni más ni menos que la mitad institucional del proyecto del Colegio y el espacio en el que se jugó nuestro desarrollo, se repetirán nombres, pero se consolidaría otros como el de Consuelo Ortiz de Tomé, de manera especial”.
Respecto de Henrique González Casanova, cuando estuvo al frente del CCH, señaló: “Don Henrique no tuvo nunca el nombramiento formal de coordinador, pero ejerció sus funciones. Nuestra historia no debe incluir solo los aspectos felices sino también las épocas difíciles de las que nos hemos levantado para seguir adelante y llegar a donde estamos con la madurez y la fuerza que caracteriza al Colegio. El Colegio se mantiene en el oleaje.
Por su parte, Rito Terán Olguín, exdirector general del 2016 al 2010, reconoció el esfuerzo por recuperar la historia, y acentuó el gran sueño que significó la aparición del Colegio en el panorama de la educación media superior en el país, “un sueño de largo plazo y mucho aliento (…) un horizonte que iba más allá de los límites del bachillerato”, al referirse a la Unidad Académica del Ciclo de Bachillerato (UACB) y a la Unidad Académica del Ciclo Profesional y de Posgrado (UACPyP).
Sostuvo que estas actividades deben recuperar la parte viva de la institución, “soy de los que piensan que el Colegio, en su primera década constituyó un ejemplo enorme de pasión, de debate y discusión, y de algo muy importante: de construcción académica. Deseo el mejor futuro, que aquello que forjamos y la construcción de un Colegio vivo merece también ahora, y más que nunca, volver a ser punto de referencia en la educación media superior”.
Alfonso López Tapia, excoordinador del CCH de 1998 a 1993, se refirió al trabajo que implicó poner en marcha el Colegio, “un acto de verdadero heroísmo (…) no cualquiera lo hace. La labor que realizó el primer coordinador Ing. Alfonso Bernal Sahagún debe destacarse de manera muy importante. Pasó del proyecto a la realidad, no sólo el aspecto de la infraestructura de los planteles sino lo más importante hacerse cargo de la preparación de los primeros docentes”.
Destacó “la obra del maestro, que nos enseñó a muchos de nosotros a conducir esta nave, Henrique González Casanova”. Finalmente, invitó a hacer un ejercicio en prospectiva de lo que está viviendo la institución en estos momentos.